Archivo de la categoría: Patatas

Carne guisada con patatas

Vaya días de frío que estamos teniendo… Pero no hay nada que entone mejor un cuerpo friolero que un guiso de patatas. Y ya puede caer lo que quiera, que teniendo caliente el estómago, todo se ve de otra manera mucha más positiva.

Este guiso de carne con patatas es otro clasicazo del recetario que no podía faltar aquí.

Y es de esas recetas que huele que alimenta, vamos que mientras lo haces ya lo estás saboreando.

INGREDIENTES

  • 1/2 kg de carne de ternera para guisar
  • 1 kg de patatas
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • agua o caldo de carne
  • un chorrito de vino blanco
  • laurel

PREPARACIÓN

  1. Picamos la cebolleta, la zanahoria y el ajo y rehogamos en una olla con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Mientras, troceamos la carne en dados (o pedimos al carnicero que nos lo trocee) y salpimentamos.

  2. Cuando la verdura esté rehogada añadimos la carne y una hoja de laurel; dejamos que se rehogue 3 ó 4 minutos para que cambie de color; transcurrido este tiempo echamos un chorrito de vino blanco.
  3. Dejamos que se evapore el alcohol del vino y añadimos agua, o caldo, hasta que cubra la carne. Cerramos la olla y una vez que tenga la presión adecuada bajamos el fuego al mínimo y dejamos 30 minutos (este tiempo depende de la rapidez de la olla utilizada).
  4. Pelamos las patatas y las troceamos de manera que “chasquen” (absorben mejor el sabor del guiso cortando de esta manera que si el corte de la patata es liso). Añadimos las patatas a la olla con un poco de sal y agua si fuese necesario y cocemos otros 15 minutos.

 

Si al abrir la olla vemos que tiene demasiado caldo, dejamos a fuego fuerte destapado para que se evapore el agua, o machacamos alguna patata con un tenedor y añadimos al guiso, “engordará” el caldo.

 


Huevos “atolondrados”

Ay! qué rica cena para acabar bien los siempre complicados lunes. Y es que hay que reconocer que la cena es rica, pelín hipercalórica pero bueno, qué le vamos a hacer, hay que levantar el ánimo de este lunes y afrontar el resto de la semana con el estómago contento. No es para cenarlo todos los días, pero de vez en cuando está bien.

Estos huevos, no dejan de ser una versión más de unos huevos revueltos, en este caso con patatas fritas. Recuerdo lo que me gustaban de pequeño, aunque en casa les llamábamos “atontonaos”.

Bueno, a lo que vamos, bien sencillito de hacer y más sencillo aún de comer.

INGREDIENTES

  • Un par de patatas medianas
  • 2 huevos
  • sal
  • pimentón
  • aceite de oliva

PREPARACIÓN

  1. Se cortan las patatas en rodajas finas, de medio centímetro de grosor aproximadamente.
  2. En una sartén con abundante aceite de oliva se fríen las patatas hasta que estén doradas.
  3. Cuando estén fritas las recogemos escurriendo el aceite sobrante y las dejamos en un plato con papel absorbente.
  4. Retiramos el aceite de la sartén e incorporamos de nuevo las patatas; añadimos sal y sobre éstas vertemos dos huevos y damos unas vueltas al conjunto; dejamos que se cuajen, aunque no demasiado.
    Una vez en el plato echamos un poco de pimentón por encima.

Marmitako de salmón

El marmitako es un plato que tradicionalmente se elabora con bonito, ya lo pondremos en el blog explicando su origen marinero, las marmitas de patata y bonito. La temporada del bonito la podemos dar por finiquitada, aunque aún podemos encontrar algo en la pescadería, pero ya poco pues la temporada de este túnido comprende desde junio a octubre.

En este caso hemos hecho una variación, utilizando salmón, que lo encontramos en las pescaderías durante todo el año, pues se crían en piscifactorías. El resultado es estupendo, haced la prueba y ya veréis cuál os gusta más. Al final utilicé hasta unos tacos de bacon, y aunque pensé que me cargaba el plato, la verdad me gustó mucho (o tenía mucho hambre).

INGREDIENTES

  • 600 grs de salmón
  • 1 kg de patatas
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate
  • bacon (opcional)
  • aceite de oliva
  • sal
  • agua
  • perejil picado
PREPARACIÓN
1.- Primeramente vamos a limpiar el trozo de salmón, separando la carne de la piel y espinas. Con estas últimas hacemos un caldo que nos servirá más adelante.
2.- En una cazuela ponemos a rehogar la cebolla, el diente de ajo y el pimiento, todo troceado.
3.- Cuando se ablande la verdura añadimos el tomate sin piel en cuadraditos y dejamos rehogar.
4.- Añadimos las patatas “chascándolas” en trozos, de esta manera se absorbe mejor el sabor del guiso.
5.- Añadimos colado el caldo que hicimos con la piel y espinas del salmón, al que añadiremos sal, y dejamos cocer las patatas 30-35 minutos, hasta que estén blandas.
6.- Cortamos la carne de salmón en cuadrados y añadimos al guiso, dejando cocer conjuntamente 5 minutos más.
7.- Cortamos el bacon en tiras y salteamos en una sartén, lo añadiremos al final.
El plato es nutricionalmente más saludable sin el bacon, ya que el salmón aporta grasas más saludables, es rico en ácidos grasos, sin embargo el bacon aporta grasas saturadas, más perjudiciales.
Si quieres descargar esta receta en pdf, pincha aquí

Patatas a la importancia


La receta de hoy es de nota. Una clásica receta de patatas que ha estado ligada al recetario de prácticamente todas las familias españolas durante el siglo XX, y que por supuesto, continúa en la actualidad.

No dejan de tener un nombre curioso estas patatas, que básicamente están rebozadas, fritas y guisadas, sin embargo es una de nuestras recetas tradicionales que con tan poco, han conseguido tanto. Y que están riquísimas!! Creo que a este nivel de esplendor solo está la tortilla de patata, que por supuesto ya incluiremos en el blog.

Sobre la receta tradicional, se han ido incluyendo muchas variedades, con jamón, champiñones, gambas y caldo de marisco, etc. Sin embargo, la que aquí aparece es la que hacía mi madre, y que ella aprendió de mi abuela. En muchas otras recetas de estas patatas veréis que añaden un rehogado de cebolla, sin embargo como en casa prescindimos del mismo no lo he incluido.

INGREDIENTES

  • 1 kg de patatas
  • 2 huevos
  • harina
  • perejil
  • 2 dientes de ajo
  • sal
  • aceite de oliva
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • agua (o caldo)
PREPARACIÓN

1.- Pelamos las patatas, las lavamos bien y cortamos en rodajas de 1 cm de grosor aproximadamente. Salamos y las rebozamos en harina y huevo y freímos en una sartén con aceite de oliva a fuego medio. Vamos reservando en una cazuela.

2.- Una vez rebozadas, dejamos en la sartén unas dos cucharadas de aceite, añadimos 1 cucharadita de harina, cocinamos y vertemos los dientes de ajo machacados, el vino blanco y prácticamente a continuación un vaso de agua o caldo; por último añadimos un puñado de perejil picado y sal. Este caldo servirá para cocer las patatas

3.- Cuando hierva el caldo lo vertemos en la cazuela donde tenemos las patatas. Si es necesario terminamos de cubrir con más caldo o agua, y dejamos cocer hasta que estén las patatas cocidas. Hay que dejar consumir el caldo hasta tener una salsa no excesivamente líquida.
Qué aprovechen!!

Patatas con costilla


Hay platos que son de un agradecido, que invitan a comerlos con más gente. Esto es lo que me pasa con estas patatas con costilla, que así en casita después de currar no están nada mal, pero fíjate en una bodega de un pueblo con unos cuantos amigos… Es ahí cuando un guiso pasa a ser GUISO, así con mayúsculas.

La elaboración no es nada complicada, eso sí mejor con tiempo, para que repose y esté mucho más rico.

INGREDIENTES

  • 1 kg de patatas
  • 1/2 kg de costilla de cerdo adobada
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 3 ó 4 pimientos de piquillo en tiras
  • 1 vasito de vino blanco
  • aceite de oliva
  • agua
  • sal
PREPARACIÓN

1.- En una cazuela rehogamos, con unas tres cucharadas de aceite de oliva, la cebolla y el pimiento verde bien picado, a fuego medio unos 10 minutos.

2.- Añadimos las costillas adobadas (podemos limpiar un poco el exceso de adobo), y rehogamos 5 minutos más. Echamos el vasito de vino blanco, dejamos que evapore al alcohol, y cubrimos con agua. Salamos y dejamos cocer unos 45 minutos.

3.- Mientras, pelamos las patatas y cortamos en trozos, “chascando” la patata para que absorba mejor el sabor del guiso. Añadimos las patatas a la cazuela y dejamos cocer media hora, hasta que comprobemos que están cocidas (pinchando en su interior con un cuchillo o un tenedor).

4.- Prácticamente en el momento de apagar el fuego, añadimos las tiras de pimiento del piquillo. Tapamos y dejamos reposar media hora.

 


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